Apertura de las Parroquias para el culto público

July 31, 2020Me es muy grato comunicarles que a partir del  7 de Agosto, la mayoría de nuestras parroquias tienen la opción de abrir nuevamente para el culto público con restricciones. Conforme esta situación vaya avanzando, cada comunidad debe entender que estos protocolos pueden incrementarse si la crisis pública avanza. Los siguientes aspectos son especialmente importantes para seguir adelante con el objetivo.

  • Parroquias localizadas en terrenos asociados con las Naciones Nativas Americanas seguirán los protocolos de salud pública y directrices de sus propios gobiernos tribales.  También, las parroquias situadas en los Condados de Yuma y Santa Cruz se retrasará su apertura hasta el 21 de Agosto. Hasta el 28 de Julio del 2020, el índice de positividad de Covid-19 está bajo del 10% para gran parte del Sur de Arizona. Sin embargo, el índice en el Condado de Yuma es 17.5%, y el Condado de Santa Cruz es 25.3%. Mientras que una parte considerada de la concentración del Coronavirus puede ser atribuida al area de residencias para personas de la tercera edad, centros de detención y cárceles, el virus en general, no puede descartarse completamente en estos Condados. En el Condado de Yuma, por ejemplo, el Departamento de Salud señala la exposición de “los centros de trabajo” como la causa #1 de contagio. Las Parroquias en estas localidades permanecen libres para distribuir la Sagrada Comunión a sus feligreses o celebrar Misas al aire libre, como actualmente está permitido. Tengo mucha esperanza que después de este retraso de dos o tres semanas, estas comunidades estén suficientemente seguras para poder ofrecer misas en el interior de las parroquias.
  • Los riesgos asociados a las reuniones en público no ha disminuido y la dispensa formal de asistir en persona a la misa dominical sigue vigente para todas las personas que viven o están de visita en la Diócesis de Tucson. Para decir lo obvio, no tenemos una vacuna que funcione o un método perfecto de tratamiento para el Covid-19. Es mi recomendación que los fieles permanezcan en casa hasta que esta situación este más segura. A todos los fieles les ruego tomen tiempo diariamente para rezar, especialmente los Domingos. También, les recomiendo firmemente reciban la Sagrada Eucaristía en el exterior de sus parroquias después de devotamente oír misa por televisión o internet. Mientras que la situación de salud pública sigue siendo preocupante debo recordarles que la idea original para suspender las reuniones públicas en interiores fue el extraordinario número de pacientes en nuestros hospitales, especialmente en las unidades de cuidados intensivos. Esa situación ha mejorado. Desde el 28 de julio, las tasas de hospitalización por el Covid-19 para Arizona han bajado un 37% desde su punto más alto el 13 de Julio.  Como nuestros hospitales están reportando una mayor capacidad, y se anticipa que sólo una pequeña porción de nuestra población católica regresará para las misas públicas en este momento, junto con mis asesores concluyo que las misas públicas restringidas en el interior, se han convertido, una vez más, en una posibilidad para gran parte de la Diócesis.
  • Ninguna parroquia en las áreas autorizadas está obligada a reabrir para las misas públicas en el interior. La decisión de reabrirlas recae únicamente en el párroco de la parroquia (o en el administrador de la misma), previamente consultado con sus asesores locales. Ruego a los párrocos, ya sea que estén abiertos para las misas públicas bajo techo o no, a que proporcionen tiempo para que los fieles vengan en persona y reciban la Sagrada Comunión al aire libre. Exhorto, en el sentido más enérgico, a los identificados en las directrices del Centro de Control de Enfermedades (CDC) como de alto riesgo a que se abstengan de participar en persona en las Misas. Esto incluye a las personas con condiciones de salud crónicas, así como a las personas de 65 años o más.
  • En el caso de las parroquias que decidan abrir, deben volver a los protocolos observados justo antes de la reciente suspensión de las misas públicas en interiores. Párrocos deben revisar los protocolos previamente aprobados por mi delegado para este propósito, Msgr. Al Schifano.  Esto se aplica a la misa, a otros sacramentos (incluyendo la confesión), reuniones parroquiales, celebraciones, etc.  No podrá haber ninguna adaptación o desviación de los protocolos anteriores aprobados, con excepción de los protocolos que se enumeran a continuación.
  • Se recuerda a los párrocos que pueden celebrar misas empezando los viernes y continuando hasta los lunes, utilizando siempre las oraciones de la misa dominical y las lecturas de las Escrituras.  La Sagrada Comunión nunca puede ser dada en el interior; debe ser distribuida a los fieles sólo al aire libre, incluso para aquellos que han asistido a una misa en persona y sólo en la mano. Recibir la comunión después de terminada la misa y a la salida de la iglesia, para aquellos que atendieron misa en persona, es una forma de solidaridad con aquellos de la comunidad que han asistido a misa por medio de la tecnología y que vienen a recibir la comunión al mismo tiempo. Cualquier permiso previo para distribuir la Sagrada Comunión en el interior, queda revocado.
  • El uso de cubrebocas es para proteger a los demás y también muestra un gran respeto y preocupación por nuestros sacerdotes.  Es claramente un asunto pro-vida.  Aunque ya está incluido en los protocolos aprobados, quiero recordarles a todos que los cubrebocas son un requisito firme para todas las personas mayores de seis años.  Los feligreses con una condición de salud que les imposibilite hacer uso de una máscara deben contactar con la oficina de su parroquia con antelación para verificar la condición de salud con su párroco. No hay otras excepciones a este protocolo.

Creo que se están haciendo avances importantes en la creación de vacunas y mejores tratamientos.   Sin embargo, como se ha señalado anteriormente, la reapertura de nuestras parroquias para las misas públicas limitadas en interiores no debe ser una señal de disminución de la precaución o incluso un estímulo para asistir a misa en persona en este momento.  De hecho, como católicos y ciudadanos fieles, insto a los fieles a dar un buen ejemplo para el público.  La agresiva observancia de nuestros protocolos es un testimonio de nuestro amor al prójimo, el aprecio por los que nos atienden y la preocupación por los más vulnerables de nuestras comunidades.

Por último, les ruego a todos los fieles presentar sus intenciones con un verdadero espíritu de oración, pidiendo a Nuestro Señor y a su Santísima Madre que intervengan rápidamente, trayéndonos la vacuna y mejores tratamientos médicos que tanto necesitamos.  También pido oraciones para los enfermos, así como para los trabajadores de la salud y los primeros socorristas.  Que Dios los mantenga en pie y a salvo.

Que Dios los bendiga abundantemente,

+Edward J. Weisenburger
  Obispo de Tucson